Ultimos dias de marzo 2009

Las tormentas nos envian sus regalos, escondidos bajo la lluvia, se colorean cuando asoma el sol...




Acabando los dias...

Mientras pasan los dias en espera del ultimo destino (creo que mejor asi, con cocos, que debajo de un puente como dijiste alimentandome a base de yogur liquido), y mientras no hay olas, o quizas no estoy motivado para ir a buscarlas, me dedico a crear cosillas, a dejar migas de pan por el camino, por si a alguien le apetece picotear. Quizas no sirvan para nada, quizas mis frankesteincreaciones acaben en el olvido para siempre, pero ahi estan, forman parte del librito invisible que voy escribiendo con cada paso, con cada imagen, con cada nota. Y la ultima, esta extraña melodia que he terminado de coser estos dias, a base de retales que grabe este verano: unas guitarrillas que expresaban la agonia del que ve invadida sus playas, meses atras vacias, por hordas de clones humanos; y una grabacion que hice de uno que se iba a "pegar un bañico". Un organillo, unos timbalitos, xilofono y un titulo: "Bañico".

Ultimos coletazos del invierno en nuestra costa...



Nunca sabemos cuando pueden despertar nuestras joyas, pocas veces al año o ninguna lo hacen, pero cuando ocurre, viviendo en el Mediterraneo, hay que aprovechar cada minuto del dia, desde el primer hasta el ultimo rayo de sol, es una locura, es incontrolable, no poder pensar en otra cosa cuando se avecina el gran dia, y llegado el momento olvidar todo lo otro que tengas entre manos, eso pasa a ser secundario... Estar en el agua con unos pocos amigos es incluso mejor que estar solo, sintiendonos afortunados, flotando sobre aquellas olas que se dibujan tal y como las imaginabamos babeando la almohada, preparandonos fisica y mentalmente el dia anterior a base de pizzas con huevos, obervando las series entrar por la noche, olas perfectas rompiendo a oscuras... Llegan a oscuras, sigilosas, y al dia siguiente o como mucho un poco despues, nos dejan entre tinieblas, apagandose rapidamente, como un fuego nocturno magico... Nos dejan de nuevo, a saber hasta cuando...